Creas la cuenta de tu local, te llega un correo, y con eso ya puedes publicar tu regla e imprimir el cartel. Toma menos de diez minutos.
Escribe tu correo y te mandamos un enlace para entrar directo. No hay contraseña que recordar.
El enlace sirve por 12 horas y solo abre este panel: no da acceso al resto de tu cuenta. Si entras desde un computador compartido, aprieta "Salir" al terminar.
¿Todavía mirando? Aquí se explica el producto para restaurantes, gimnasios y clínicas.
Marca lo que corresponda. Esto es lo que va a ver, en castellano, cualquiera que escanee tu cartel.
Cada vez que publiques queda una versión nueva con su fecha. La anterior no se borra: así se puede probar qué regía en cada momento.
Sin instalar nada, en menos de tres segundos, desde la cámara del teléfono.
Tamaño carta. Imprímelo en papel normal y pégalo en la vitrina o en la entrada. Si cambias tu regla, vuelves aquí y lo imprimes de nuevo: no se cobra aparte.
Cada vez que alguien escanea tu cartel y abre la página, se cuenta aquí.
Contamos escaneos, no personas. No guardamos la IP, ni el teléfono, ni la ubicación de quien escanea: hacerlo sería construir un registro de quién pasó por tu local, que es exactamente lo contrario de lo que vendemos.
Te armamos la carta para pedir que lo bajen. Cita tu regla, la fecha exacta en que la publicaste y un enlace donde el destinatario lo comprueba solo, sin tener que creerte.
La carta pide el retiro; no declara que alguien cometió una infracción. Eso lo decide un tribunal, y decirlo de otra forma le quitaría fuerza frente a un abogado.
Todo lo de abajo es lo que hace que tu regla sea prueba y no solo un cartel. No necesitas entenderlo para usar el producto.
La declaración está registrada como un eslabón encadenado por SHA-256 en el registro de Personnn Verificador y anclada periódicamente contra una autoridad de sellado de tiempo RFC 3161 independiente. Alterar el texto, la fecha o cualquier campo rompe la cadena desde ese punto y queda detectable. El documento completo que se archivó es el que se muestra en la página pública.
Cada vez que cambias tu regla se publica una versión nueva. Las anteriores no se borran, y por eso se puede probar qué regía en una fecha determinada.
Esto acredita que la regla existía, con ese texto exacto, en esa fecha, y que era públicamente consultable. No acredita que alguien la haya infringido, no bloquea dispositivos y no impone sanciones. La calificación jurídica de un hecho le corresponde a un tribunal o a la autoridad competente.