Deja constancia, con fecha que no se puede falsificar, de que tu oposición ya existía y de que cualquiera podía consultarla. Sin cuenta, sin aplicación y sin tu nombre.
Dar de baja no borra: la credencial sigue consultable, marcada como anulada y con su fecha. El registro histórico no se puede alterar, y ese es justamente el punto.
La credencial digital es gratis y siempre lo va a ser. El pin —con el chip NFC bloqueado, el QR grabado y el código impreso atrás para cuando la tecnología falle— se fabrica y se vende aparte.
Producción piloto de 100 unidades. Escribe a [email protected].