Abajo corre una tienda ficticia (Pollería Demo SpA) registrando consentimientos con el mismo algoritmo del producto real: cada evento se encadena al anterior con SHA-256 — calculado aquí mismo, con crypto.subtle de tu navegador, cero servidor. Acepta, revoca… y después presiona manipular un registro para ver qué pasa cuando alguien toca la evidencia.
Qué estás viendo: cada fila guarda el hash del evento anterior (prev_hash). Cambiar cualquier registro antiguo cambia su hash → todos los eslabones posteriores dejan de calzar. Así detecta el verificador una manipulación, sin confiar en nosotros.
En producción, además, la cadena se ancla cada día a una autoridad de tiempo externa (RFC 3161): ni siquiera el operador puede reconstruirla.